Cómo escribe Sofía Brotons
una entrevista escrita
Sofía Brotons es filósofa, periodista, escritora y madre de tres hijas. Tres oficios difíciles de explicar. Y ha publicado un libro con Circulo de Tiza, Matriz, que “proviene del latín matrix, que se deriva de mater, «madre», lugar de origen donde algo se desarrolla o gesta”.
Yo de maternidad no sé nada. De paternidad poco. Y de progenitores filósofos sé lo que cuenta Juan Villoro, que tuvo un padre, Luis Villoro, dedicado al arte de la sabiduría. Villoro hijo dice que cuando le pedía un cuento a Villoro padre, este le narraba las peripecias de Ulises volviendo a casa, o la batalla de las Termópilas. Y también cuenta que cuando sus compañeros de escuela hablaban de las profesiones de sus padres él decía, con algo de timidez: mi padre se dedica a encontrar el sentido de la vida.
También sé eso de que “tener un hijo es como tener algo siempre al fuego”. En el cuestionario de hoy Sofía Brotons contesta 28 preguntas sobre el oficio de escribir mientras se hierven las albóndigas.
Cómo escriben las que escriben: Sofía Brotons
1. ¿Cuándo escribes?
Cuando puedo. Con tres hijas de dos años, uno y tres meses, aprovecho cada ventana de oportunidad como si me fuera la vida en ello. Porque, en cierto modo, me va.
2. ¿Cuánto tiempo le dedicas?
El que puedo. Tengo una norma interna —cuatro horas al día, pase lo que pase—, aunque casi siempre esas horas llegan cuando ellas ya están dormidas y la casa por fin calla.
3. ¿Cómo? ¿Te pones música? ¿En silencio? ¿Puedes escribir en un bar?
Puedo escribir en cualquier sitio, en casi cualquier circunstancia. A veces escribo en mi mente, sin papel, sin bolígrafo ni nada. Tecleo mentalmente a través del espacio de mi salón, mientras mis criaturas juegan, y gritan, y lloran, y mientras se hierven las albóndigas, y mientras calculo el tiempo exacto en el que será mejor bañarlas.
4. ¿Dónde compras libros? ¿Una librería favorita?
Mi librería favorita es Ochenta mundos, que antes era Pynchon & Co (en Alicante).
5. ¿Tienes una tipografía/fuente predilecta?
Garamond.
6. ¿Qué disparadores de escritura tienes? ¿Qué te pone a escribir?
Lo que duele, la herida, la mía y la ajena. Y por supuesto también la vida, haber parido tres veces ha sido mi mayor disparador de escritura.
7. ¿Cuándo, dónde o cómo se te suelen ocurrir ideas?
Generalmente hablando, en medio de conversación con otros.
8. ¿Como quién te gustaría escribir?
Como nadie. Escribir dice mucho de quién es una, y la verdad es que no querría ser otra persona.
9. ¿Qué talento -cual sea- te gustaría tener?
El cálculo rápido.
10. ¿Un poema o canción que te haga llorar?
Jardines de Marzo, de la Bien Querida, me hace llorar siempre.
11. ¿Qué haces cuando sientes que lo que escribes no tiene sentido o valor?
A veces lo borro. Otras, sigo escribiendo.
12. ¿Cómo imaginas tu trabajo ideal?
Escribiendo y, de algún modo, en relación con la docencia universitaria.
13. ¿Qué te separa de ello?
Ahora mismo solo mis tres hijas y sus seis ojos.
14. ¿Por cuánto dinero -mínimo- lo harías?
Lo haría gratis, que es como se hacen las cosas para las que uno tiene vocación. Pero como hay que comer…
15. ¿Un/a periodista que leas con frecuencia? ¿Un/a escritor/a? ¿Una newsletter?
Leo más por piezas que por fidelidades, pero si lo ha escrito Rosa Montero, por ejemplo, lo leo seguro. También leo todo lo que escribe Leti Sala en su newsletter semanal.
16. ¿A qué medios/creadores estás suscrito? ¿Cuáles pagas?
A las newsletter de Leti Sala y a la de Milena Busquets, a El País, a El Mundo y al New York Times. También pago Netflix y Disney Plus.
17. ¿Cuánto crees que habría que cobrar por un reportaje, una crónica, un artículo, una columna? Elige una o todas.
Creo que, en la escritura, como en el resto, sería bueno cobrar por horas de trabajo.
18. ¿Cuánto es lo menos que te han pagado por escribir algo? ¿Y lo más?
Lo menos, nada, claro. Lo más, el adelanto de mi libro.
19. ¿Qué lugar ocupa —si ocupa alguno— la inteligencia artificial en tu relación con la escritura?
En lo que respecta a escribir utilizo la IA para redactar correos políticamente correctos.
20. ¿Qué herramienta —tecnológica o no— ha cambiado más tu forma de escribir en los últimos años?
Lo que cambia o, mejor dicho, influye mi manera de escribir, son siempre otros libros. Y aunque me avergüenza reconocerlo un poco, me pasa algo parecido al asunto de los acentos. Que cuando me junto, no sé, con alguien de Andalucía de pronto soy yo la más andaluza. Pues igual. Últimamente estoy releyendo a Duras, y me doy cuenta de que leerla a ella, o a otra, modifica completamente mis textos.
21. ¿Cuál sería el título de tu autobiografía?
Momentos estelares de mi humanidad.
22. Si tu escritura fuera un plato de comida, ¿qué sería?
Sushi.
23. Si pudieras cenar con tres escritores/as (vivos o muertos), ¿a quiénes elegirías y por qué?
Marguerite Duras, Annie Ernaux y Natalia Ginzburg, porque hicieron de lo íntimo una forma de pensamiento, y es lo que intento yo todos los días.
24. ¿Qué consejo te hubiera encantado recibir cuando empezaste a escribir?
No se puede escribir con miedo.
25. Estás en una habitación con 100 personas, ¿en qué crees que eres el mejor o el peor?
La mejor, en nada. La peor, en cálculo rápido, seguro.
26. Tu cielo ideal (en el sentido de vida después de la vida. ¿Cómo te gustaría vivir tu eternidad?)
Con mis seres queridos.
27. ¿Qué prefieres: pelear todos los días de tu vida contra una gallina o una sola vez -no sabes cuándo- contra un gorila?
Todos los días de mi vida contra una gallina. A partir del séptimo ya la tendría calada y me la despacharía en un minutito.
28. ¿Si estás al borde de un barranco/balcón/precipicio temes caerte o tirarte?
Caerme.




Las respuestas a la pregunta sobre el gorila y la gallina raramente me sorprenden. Guardan coherencia con el bosquejo de personalidad que se le adivina a la entrevistada/ado a través de las otras 27.